Mundo Diplomático

Se realizó con éxito el «III Foro de Desarrollo de América Latina y el Caribe con China: conectividad económica y comercial»

La reconfiguración de las cadenas globales de valor, las tensiones geopolíticas entre las principales economías, las transiciones digital y energética y las presiones crecientes sobre el sistema multilateral configuran un escenario internacional de alta incertidumbre que exige respuestas coordinadas entre las regiones. En este contexto, la relación entre China y América Latina y el Caribe (ALC) ha dejado de ser un vínculo periférico para constituirse en uno de los ejes estructurantes de la inserción externa de la región.

Al respecto, cabe señalar que la participación de China en el comercio exterior regional escaló del 1,7%, en 2000, al 17,0%, en 2023, y que, desde 2019, ocupa el segundo lugar como socio comercial de ALC. Además, en 2024, el intercambio bilateral alcanzó, aproximadamente, 477.600 millones de dólares, con un dinamismo concentrado en sectores emergentes como la energía renovable, los minerales de transición energética y la movilidad eléctrica. Esta evolución refleja una complementariedad creciente entre ambas regiones: China lidera las cadenas de valor de la transición energética, pero requiere los insumos que ALC posee en abundancia. La región, por su parte, necesita inversión, tecnología y acceso a mercados para impulsar su transformación productiva.

No obstante, la relación exhibe una paradoja que constituye también un desafío de desarrollo. En particular, su expansión cuantitativa sostenida coexiste con una calidad del intercambio que no ha mejorado al mismo ritmo. Por una parte, a partir de 2018, las exportaciones de nivel tecnológico medio y alto de ALC hacia China cayeron a niveles inferiores al 5%, mientras que las importaciones desde China, de ese mismo nivel, superan el 60% desde 2003. Asimismo, las materias primas básicas pasaron de representar el 31% de las exportaciones regionales a China, en el trienio 2000-2002, al 80% en el período 2020-2022. A ello se suma que la diversificación de la cooperación y de la inversión hacia áreas como tecnología, agricultura sostenible, servicios e industrias emergentes sigue siendo insuficiente en relación con el potencial de ambas partes.

En este sentido, abordar estos desafíos requiere espacios de reflexión estratégica que trasciendan el ámbito bilateral y que convoquen a organismos de integración, instituciones académicas, sectores empresariales y entidades gubernamentales a un diálogo orientado a la producción de conocimiento compartido y a la generación de recomendaciones dirigidas a superar tales desafíos. Sin embargo, la insuficiencia de estas plataformas dificulta la construcción de una visión birregional articulada que permita que la conectividad económica y comercial se traduzca en beneficio mutuo.

Por tal motivo, el Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), en cumplimiento de su mandato de promover la integración regional y fortalecer la posición de ALC en el escenario internacional, ha asumido la tarea de facilitar el diálogo con socios estratégicos extrarregionales. Así, reconociendo que la integración no puede circunscribirse exclusivamente a las relaciones intrarregionales, el SELA ha impulsado, en alianza con el Instituto de Estudios Latinoamericanos (ILAS) de la Academia China de Ciencias Sociales (CASS), un mecanismo de diálogo birregional que busca articular las perspectivas de ambas partes en torno a áreas de interés compartido.

Fruto de ese esfuerzo institucional, el “Foro de Desarrollo de América Latina y el Caribe con China”, celebrado en Beijing los días 27 y 28 de agosto de 2024, comenzó este proceso al reunir a representantes de alto nivel de organismos de integración subregional, instituciones académicas y entidades gubernamentales de ambas regiones. Como resultado de ese encuentro, el SELA publicó, en agosto de 2024, el libro La relación entre América Latina y el Caribe y China: Apuntes para una agenda de desarrollo, un diagnóstico de referencia sobre el estado de las relaciones birregionales. Seguidamente, el “II Foro de Desarrollo de América Latina y el Caribe con China: aprendizaje recíproco en la modernización y cooperación de alto nivel” realizado el 11 de junio de 2025 en Lima, en alianza con la Comunidad Andina (CAN) y el ILAS-CASS, amplió la base de actores participantes e incorporó nuevas áreas temáticas como la gobernanza global, las industrias emergentes y el sector servicios. Asimismo, en esa edición se alcanzó un acuerdo fundamental para la institucionalización del Foro como plataforma permanente de diálogo estratégico, con alternancia de sedes entre ambas regiones. Los participantes insistieron, además, en la necesidad de avanzar hacia una cooperación que trascienda el comercio de materias primas, promoviendo la transferencia de tecnología, el conocimiento compartido y la innovación aplicada a procesos productivos y sociales.

Dando continuidad a este proceso y, en el marco del Programa de Trabajo 2026-2029 del SELA, el organismo ha convocado al III Foro bajo el título Conectividad económica y comercial para una cooperación reforzada y una prosperidad social compartida.

Esta edición parte de una premisa central: la conectividad económica y comercial entre China y ALC, por sí sola, no garantiza que los beneficios del intercambio se traduzcan en transformación productiva, innovación o bienestar social para los pueblos de ambas regiones. Si las tendencias actuales persisten, la región seguirá concentrando sus exportaciones en sectores de baja tecnología, consolidando un patrón que alimenta la reprimarización y limita el acceso a los beneficios de la modernización compartida. Es necesario, por tanto, que el diálogo birregional avance hacia la identificación de mecanismos que permitan orientar la cooperación y la inversión a sectores de alto valor agregado, fortalecer las capacidades productivas y tecnológicas y generar condiciones para una prosperidad compartida y sostenible.

OBJETIVO


Consolidar un espacio de diálogo estratégico de alto nivel entre actores institucionales, académicos y empresariales de América Latina y el Caribe y China, orientado a producir diagnósticos compartidos, identificar oportunidades de cooperación e inversión y formular recomendaciones que contribuyan al desarrollo sostenible y al beneficio mutuo de ambas regiones.

En específico, se persigue:

  • Examinar las tendencias recientes y las perspectivas de la relación económica, comercial y de cooperación entre ALC y China, con énfasis en las áreas prioritarias definidas en las ediciones anteriores del Foro y el escenario geopolítico global actual.
  • Facilitar el intercambio de experiencias y propuestas entre organismos de integración subregional, instituciones académicas, entidades gubernamentales y actores empresariales de ambas regiones en sectores estratégicos como la inversión productiva, la cooperación tecnológica, la agricultura sostenible, la infraestructura y las energías renovables.
  • Producir insumos técnicos y analíticos que alimenten los procesos de toma de decisiones en materia de cooperación birregional, en especial, al Foro China-CELAC.
  • Avanzar en la institucionalización del Foro como plataforma permanente de reflexión y articulación entre ambas regiones.

PARTICIPANTES


Altos representantes gubernamentales y diplomáticos de la República Popular China y de los países de América Latina y el Caribe; autoridades y especialistas de organismos regionales y subregionales de integración; representantes de organismos internacionales, bancos de desarrollo y agencias de cooperación; académicos, centros de pensamiento e instituciones de investigación de ambas regiones; así como actores del sector empresarial vinculados a los ámbitos estratégicos de la relación birregional. La convocatoria buscará asegurar una participación equilibrada entre ambas partes, a fin de preservar el carácter del Foro como espacio de diálogo estratégico y cooperación mutuamente beneficiosa.

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