«Luis Oliveros: Claves para la reconstrucción de Venezuela»
- «Venezuela necesita cambiar ese modelo que teníamos y también entender un poco qué vamos a hacer con la riqueza petrolera»
- «La empresa privada tiene que ser el motor y es el motor fundamental de la innovación, del crecimiento, del emprendimiento en este país»
En la segunda parte del programa de este domingo de #AbriendoPuertasPorVV, la periodista Margarita Oropeza conversó con Luis Oliveros (economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales – FACES de la Universidad Metropolitana) para revisar las proyecciones económicas de la reconstrucción de Venezuela, después del doblete sísmico del pasado 24 de junio.
Al hablar sobre la situación actual de la economía del país, aseguró que los principales problemas que se tenían antes de la tragedia, se mantienen. «Tenemos inflación alta, tenemos volatilidad cambiaria, tenemos un tema fiscal importante. La buena noticia, el crédito está aumentando, la cartera de crédito del primer semestre del año está 25 % arriba, la producción petrolera está creciendo y quedó fuera de los daños, no hubo daños en la industria petrolera, eso es una buena noticia, igual que en buena parte de la producción de las empresas más importantes del país. Entonces, creo que el entramado industrial, el entramado petrolero quedó bastante bien para esta reconstrucción. Ahora hay que ponernos las pilas, trabajar en equipo y también tener el apoyo de las multilaterales para poder llevar a cabo de buena forma esa reconstrucción».
En cuanto a los fondos son requeridos para la reconstrucción de Venezuela y las solicitudes que ha hecho el Gobierno nacional para recuperar los recursos que tiene fuera, señaló: «Tal vez lo más importante está en el Fondo Monetario (Internacional). El Fondo Monetario, lo primero que deberíamos tener es acceso a esos 5 000 millones de dólares en DEG, pero también a esos fondos. Venezuela puede levantar mucha plata y la primera tarea, insisto, es mejorarlesla vida a los damnificados, buscarle la manera que esos damnificados tengan dónde estar. Han pasado por muchísimas cosas, pero bueno, hay que tratar de cambiarles la vida y se puede hacer. No se necesitan 5 000 millones, 8 000 millones, 10 000 millones; 2 000-3 000 millones para empezar para cambiar la vida de esos damnificados es de las primeras cosas que se tiene que estar haciendo».
Operaciones empresariales
Frente a la necesidad de que las personas damnificadas recuperen sus medios de vida, precisó: «Se necesita un plan nacional de reconstrucción. También se necesita el plan de empleo, pero se necesita entender, como tú bien dijiste, no solamente es darle una casa o darle un sitio donde van a vivir, es darles las herramientas para que puedan vivir y puedan ser sostenibles sus vidas a partir de este momento, no que sigan dependiendo del estado (…). Entonces, es entender y, por eso es importante, hacer el censo de cuál fue la magnitud del desastre. Se habla de 10 000 millones, se habla de 15 000 millones, se habla de 20 000 millones, pero hay que ponerle un número a cuánto va a costar esta tragedia».
En ese sentido, destacó la importancia de garantizar el manejo transparente de los recursos. «Aquí lo importante es empezar a tener un equipo de expertos para que no solamente entienda la reconstrucción que hay que hacer; lo que tú decías, soluciones habitacionales, plan de empleo, pero también entender cómo se va a manejar esa plata. Hay que entender también qué se ha hecho en otros países (…). Entonces, mira, ¿qué se hizo en esos
países? En esos países se coloca a gente de la sociedad civil a manejar esos fondos. Entre otras cosas, para generar credibilidad. Entonces, pone a personas de la Iglesia, de las universidades, empresarios y también del sector público a manejar ese dinero y le das confianza a las personas y a los mismos donantes para que sepan y entiendan. Mira, si esa plata va a ser manejada por estas personas, eso va a ser bien utilizado, va a haber transparencia. Entonces, otras multilaterales y otras empresas van a sentir, van a tener incentivos a poner dinero allí».
En su opinión, Venezuela tiene que cambiar su modelo de desarrollo económico. «Venezuela necesita planificación. Venezuela necesita cambiar ese modelo que teníamos y también entender un poco qué vamos a hacer con la riqueza petrolera. Creo que hay muchas cosas que se están sumando y que podemos hacer y que van a generar valor (…). Creo que hay muchas cosas que tienen que empezar a darse de cara a esa nueva Venezuela, una Venezuela que estaba creciendo, una Venezuela que va a seguir creciendo porque lo dijimos ahorita, el petróleo no fue afectado, no fue afectado buena parte del entramado industrial. Más temprano que tarde el país tiene que volver a la normalidad, aunque nos cueste (…) porque tenemos que generar los recursos, no solamente para la Venezuela de antes que tenía problemas, sino para la Venezuela actual que tiene problemas y ahora hay que sumarle el tema del terremoto».
Noticias
Sobre el rol de la empresa privada en toda esta contingencia, afirmó: «El apoyo de la empresa privada en este momento es fundamental y es una de las cosas por las cuales se sostiene esta economía, una cosa por las cuales esta economía crece y una de las cosas por las cuales pensamos que esta economía le va a ir muy bien. La empresa privada tiene que ser el motor y es el motor fundamental de la innovación, del crecimiento, del emprendimiento en este país. Pero como estado, tú tienes que generarle las condiciones para que actúe, para que trabaje, para que se sienta cómoda, para que cuando gane dinero no la peches con 80 90 % de su ganancia. Ese dinero, bueno, va a reinversión, va a pagar mejores sueldos; o tan sencillo, una persona que invierte y necesita también ganar dinero».
Al abordar el tema fiscal y las variables asociadas que impiden que se genere confianza, detalló. «El principal problema de Venezuela es el tema fiscal. El tema fiscal genera inflación, genera volatilidad cambiaria. Ahí tienes que revisar qué está pasando con el tema fiscal y con la generación de ingresos. Y sí es verdad, ha disminuido el tamaño del Estado, pero seguimos teniendo una cantidad importante de empresas que no tienen por qué estar en manos del Estado. Entonces, no le tengamos más miedo a la privatización, no le tengamos miedo a que más empresas privadas hagan lo que hacía el Estado. Creo que hacia allá debemos estar pensando en esa nueva Venezuela, en ese nuevo Estado».
Finalmente, y ante la propuesta de Conindustria y Consecomercio de introducir ante la Asamblea Nacional unas nuevas leyes que permitan acelerar el proceso de reconstrucción, puntualizó: «Yo ahí soy bastante pragmático. Mientras menos leyes creemos para pensar que vamos a impactar en la economía, para mí es mucho mejor (…). Tienes que dejar que la economía fluya (…). Y te insisto, yo prefiero en vez de muchas leyes, gente que esté
ejecutando, gente que esté haciendo cosas por generar valor, por generar riqueza en Venezuela. Ojo, no sé qué tipo de leyes son, los dos gremios que me dijiste son gente muy buena, gente muy seria, pero insisto, menos leyes y más acción, más ejecución. Yo creo que hacia allá es lo que necesita este país».
