Sociales

Exfiscal alerta: mujeres de la región central de Venezuela están siendo captadas con falsas ofertas de trabajo y enviadas a Europa

Según fuentes en Venezuela, las víctimas son llevadas a Colombia, donde les hacen exámenes médicos y las reparten como mercancía antes de enviarlas a España. Allí, las víctimas de trata aumentaron un 58 % en un año.

Tulsa, Oklahoma, 23 de octubre de 2026-Mujeres jóvenes de la región central de Venezuela están siendo captadas con promesas de trabajo y buenos sueldos en Europa y terminan sometidas a explotación sexual, alertó el exfiscal contra la Delincuencia Organizada en la frontera colombo-venezolana, Rolnar Sanabria. 

Según fuentes consultadas por el exfiscal, las víctimas son llevadas presuntamente a Colombia, donde les practican exámenes médicos, las clasifican y las reparten como si fueran mercancía. Las que no sirven a la red son descartadas, y el resto es enviado a España. Las fuentes piden no ser identificadas por temor a represalias contra ellas y sus familias.

La alerta coincide con lo que muestran las cifras oficiales en España. Según la Fiscalía General del Estado, las víctimas de trata identificadas pasaron de 789 a 1.246 en un año, un aumento del 58 %. El 73 % fueron víctimas de explotación sexual, y más de la mitad de las mujeres explotadas sexualmente, el 54,5 %, eran latinoamericanas. Entre ellas, las venezolanas y las colombianas aparecen una y otra vez en los casos desarticulados por la policía española.

Una deuda que nunca termina de pagarse

Sanabria explicó cómo funciona el engaño. A la joven le ofrecen un trabajo en Europa, en turismo, limpieza o cuidado de personas, con un sueldo de miles de euros al mes, una cantidad imposible de ganar en Venezuela. Alguien que apenas conoce le paga el pasaje, el hospedaje y los trámites. Llega a España de forma legal, como turista, y ahí le dicen la verdad: no hay trabajo, y debe entre 7.000 y 10.000 euros por el viaje.

Desde ese momento queda atrapada. Le quitan el pasaporte, la vigilan con cámaras, controlan su teléfono y su dinero, y no puede salir sola. La deuda crece con multas, alquiler y cobros que nunca terminan. Y si intenta escapar o denunciar, la amenazan con hacerle daño a su familia en Venezuela, muchas veces en nombre del Tren de Aragua.

“La deuda es la cadena. No hace falta encerrarlas con llave: basta con decirles que deben dinero y que su madre o sus hijos en Venezuela pagarán las consecuencias si no obedecen. Por eso callan”, explicó el exfiscal. “Y el paso por Colombia muestra que esto no es improvisado. Hay una estructura que las examina, las usa, descarta a las que no le sirven y reparte a las demás como si fueran mercancía. Para estas redes no son mujeres, son producto”. 

“No son casos aislados. Es un cambio de ruta. El endurecimiento del acceso a Estados Unidos está llevando a estas redes hacia Europa, y España es el destino natural por el idioma y por la diáspora venezolana. Las redes siguen a la diáspora, como hicieron antes en Colombia, Perú y Chile”, añadió. “El miedo de quienes me alertan es justamente lo que permite que estas redes sigan operando. Cuando nadie se atreve a denunciar, el delito queda impune”. 

Dos redes desarticuladas en 2026

En lo que va de año, la Policía Nacional de España ha desarticulado al menos dos redes con ese mismo patrón:

• Operación Cherry (mayo): una joven venezolana retenida en una vivienda de Oviedo y vigilada con cámaras destapó una red que imponía a sus víctimas una deuda de 10.000 euros. Cinco personas fueron detenidas, entre ellas dos venezolanos señalados como líderes armados. Según la investigación, una de las implicadas ya había explotado a menores venezolanas en Chile en 2021.

• Red de Madrid, Toledo y Tenerife (junio): 17 detenidos y 14 víctimas venezolanas, captadas con falsas ofertas de trabajo en turismo. Les imponían deudas de entre 7.000 y 9.000 euros, les quitaban los documentos y amenazaban a sus familias haciéndose pasar por miembros del Tren de Aragua.

En este último caso, según la Policía Nacional, los detenidos se hacían pasar por miembros del Tren de Aragua para amenazar a las víctimas y a sus familias, sin que la investigación haya establecido hasta ahora un vínculo real con esa organización. “El Tren de Aragua se ha convertido en una marca del miedo. Estas redes usan su nombre sin pertenecer a él, solo para aterrorizar a las víctimas y a sus familias. Basta con mencionarlo para que una mujer no se atreva a denunciar y para que su madre en Venezuela viva con pánico”, señaló Sanabria.

“Que una mujer haya aceptado viajar no significa que aceptó ser explotada. La ley lo dice claro: cuando hay engaño o amenaza, el consentimiento no cuenta”, recordó.

Un llamado a la región

El exfiscal hizo un llamado a las autoridades de Venezuela, de Colombia y del resto de América Latina a actuar de forma coordinada. “La explotación ocurre en España, pero la captación ocurre en Venezuela y el tránsito pasa por Colombia. Si solo se persigue el último eslabón, la red se rearma con nuevas víctimas. Hay que desmontarla desde donde empieza”, afirmó.

Sanabria pidió en concreto:

• Que Venezuela investigue a quienes captan a las víctimas en su territorio.

• Que Colombia vigile los puntos de tránsito y los lugares donde se practican estos exámenes médicos.

• Que los países de la región compartan información con España y con Europol sobre estas redes.

“A las madres venezolanas les digo: si a su hija le ofrecen un trabajo en Europa demasiado bueno para ser verdad, pregunten, verifiquen y no la dejen viajar sin saber exactamente a dónde va y con quién. Y a las mujeres que hoy están atrapadas en una de estas redes: ustedes no son culpables, son víctimas, y la ley las protege”.

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