Alianza por la Educación centró su IV encuentro en el docente como motor de cambio en Venezuela
Nacida para enfrentar la crisis educativa, la alianza impacta a 300 escuelas y más de 60.000 niños y jóvenes en 19 estados. El próximo 13 de marzo, sus miembros se reunirán en Caracas para revisar los logros y retos de este modelo de sinergia que trabaja sobre tres pilares: formación docente, educación para el trabajo y actualización tecnológica digital
Con la mirada puesta en los maestros, el pasado 13 de marzo se desarrolló en Caracas el IV encuentro de la Alianza por la Educación, plataforma interinstitucional y multidisciplinaria nacida en 2023 por iniciativa de Fe y Alegría.
En esta iniciativa participan activamente la UCAB, la Universidad Metropolitana (UNIMET), la Universidad Monteávila y el Centro de Reflexión y Planificación Educativa (CERPE), además de organizaciones como EY Venezuela, Mercantil y Fundación Empresas Polar, entre otras.
Durante la actividad, que tendrá lugar en el auditorio del Centro Empresarial Polar, representantes de los entes involucrados, así como de los beneficiarios, dialogarán y compartirán experiencias sobre los logros y desafíos de esta plataforma, que promueve soluciones concretas para mejorar la calidad pedagógica de instituciones, públicas y privadas, de los niveles educativos básico y medio.
Según destacó el profesor José Francisco Juárez, vicerrector académico de la UCAB, el encuentro tendrá como centro a los educadores porque, a pesar de las condiciones salariales y laborales, muchos siguen dando lo mejor de sí y trabajando como motor de cambio.
Precisó que la agenda «contempla seminarios, conferencias e intercambios sobre temas pedagógicos, técnicos educativos y de formación para el trabajo de calidad».
Alianza por la Educación: tres años de acción por la calidad educativa
El trabajo de la Alianza se enfoca en desarrollar propuestas que incidan directamente en maestros y alumnos, a partir de tres pilares: formación docente para mejorar su efectividad en el aula (con seis programas), educación para el trabajo de niños y adolescentes (que cuenta con cinco programas) y escuela digital (dotación y capacitación tecnológica).
Estos ejes se desarrollan a través de cursos de capacitación, producción de guías, métodos y otros recursos pedagógicos.
Los resultados de este esfuerzo operativo son tangibles: la iniciativa tiene presencia en 19 estados, beneficia a 300 escuelas e impacta a más de 60.000 jóvenes, con la ayuda de 2.000 docentes. En el área tecnológica, este año han dotado 80 escuelas con 200 computadoras con conexión a internet.
Sin embargo, para Mariano Herrera, director del Centro de Innovación, Calidad Educativa e Inteligencia de la UNIMET y coordinador de la Alianza, los logros no se limitan a cifras, sino a calidad pedagógica.
«Tenemos resultados que nos dan grandes satisfacciones porque los programas han logrado que mejore el aprendizaje. Tenemos niños que salen leyendo de primer grado. Pero hasta hace poco tiempo esos mismos niños, en esa misma escuela y con esos mismos docentes, hubieran tenido mucha más dificultad para lograr eso», rescató.
Sinergia educativa viva por el desarrollo del país
José Francisco Juárez resaltó que la Alianza es un ejemplo vivo de la sinergia entre sociedad civil, academia y empresa privada para responder a una de las demandas críticas del país: garantizar que el capital humano tenga las competencias necesarias para el desarrollo nacional. «Esto es un asunto que debemos atender de manera prioritaria», dijo.
El vicerrector insistió en que «no basta con la acción aislada de un sector» y que, si bien el Estado tiene la mayor responsabilidad para cerrar las brechas actuales, es imperativo el involucramiento de toda la sociedad.
Por eso hizo un llamado al sector privado para se involucre activamente en este proyecto y vea el apoyo a la educación no como una donación, sino como una inversión estratégica.
«Yo les diría a los empresarios que se sumen; que vean esto como una inversión a mediano y a largo plazo, que es también parte de su contribución como ciudadanos a lo que sería el desarrollo del país».
De cara al futuro, Mariano Herrera aseguró que el éxito de la Alianza será posible si se construyen «consensos racionales y garantías técnicas» que permitan poner en marcha programas escolares donde los niños «aprendan los conocimientos y valores necesarios para integrarse a la sociedad».
Reconoció que el reto es mayúsculo, debido a los problemas de infraestructura, la irregularidad de las clases, la escasez de personal docente y la baja asistencia escolar.
También dijo que se debe trabajar en superar las deficiencias tecnológicas en las aulas, pues la falta de herramientas dificulta el desarrollo de competencias modernas
Finalmente, Herrera afirmó que la Alianza apuesta por la escuela como un agente de cambio social, a través del desarrollo de «valores de convivencia y de ausencia de prejuicios», así como conocimientos que promuevan la democracia y garanticen una formación ciudadana integral.
♦Texto: Grace Lafontant León (Comunicaciones UCAB)
