Más allá de informar: Conversar para encontrarnos y cuidarnos en la emergencia
Tras los dos terremotos del 24 de junio en Venezuela, desde Red ComuniCorpo generamos una espacio de reflexión y diálogo con colegas de nuestro sector. Un encuentro online que esperamos sirva de pausa para tomar apuntes, hacer análisis, evaluación y seguir más robustecidos como DirComs y gerentes de comunicación corporativa.
En esta oportunidad, conversamos con Pamela Astudillo, comunicadora social venezolana con especialidad en RRHH. Consultora y profesora universitaria en materia de comunicaciones y transformación organizacional con más de 25 años de experiencia.
Astudillo considera la gestión de la comunicación interna como un modo de convivencia, que trasciende la idea de transmisión de información o emisión de mensajes corporativos. De allí que insista en «poner en el centro la relación entre las personas» lo que constituyen el sistema organizacional, sea este de una empresa, una institución o una comunidad.
¿Qué debe hacer el encargado de comunicaciones internas, el CEO, el equipo de RRHH y los líderes de la organización después del doblete sísmico en Venezuela que ha generado un diferente entorno social y organizacional con alta carga emocional?
En primer lugar, todos debemos abocarnos a observar y escuchar a los ciudadanos, sean colaboradores, vecinos, familiares, ong´s. ¿Para qué? Para comprender desde qué emoción están viviendo esta situación y con ello conocer el repertorio de pensamientos y conductas disponibles para generar intervenciones asertivas, que sirvan para nutrir las relaciones, ya que de esto dependen los resultados de una organización y, en consecuencia, de una cultura.
Como líderes de comunicación ¿qué podemos hacer para escuchar y observar de manera eficiente?
La idea aquí es escuchar sin certezas. Es decir, sin caer en la tentación de saber con antelación lo que escucharemos. Sin duda, eso nos permitirá generar conversaciones reflexivas. Para ello, pueden ser de utilidad los focus group. Generar un espacio para que los colaboradores expresen cómo estamos viviendo este duelo que demanda una transformación, como ocurre ante toda pérdida significativa.
En este tipo de reuniones, también pueden aparecer ideas sobre las inquietudes de los empleados para ir regresando al lugar de trabajo. Algunos pueden estar preocupados por dejar solo a un familiar, por ejemplo, entonces de allí pueden surgir propuestas para apoyar la reconfiguración del proceso de ir retomando saludablemente las actividades laborales, restaurando y dándole fuerza a la vitalidad del entramado de relaciones.
La idea es generar el mayor bienestar posible para que esto ocurra porque todos estamos en el entendido de que la organización debe seguir siendo productiva y eficiente para toda la sociedad.
Lo segundo, es cambiar el repertorio del lenguaje y esto es importante porque el «modo de decir habla de nuestro modo de vida» del que estamos viviendo y del que deseamos.
Entonces, dejemos atrás «esta es una calamidad», «no vamos a salir de esto» y transformarlas en «esta es una nueva oportunidad», «aprovechemos esta circunstancia para…», «estamos aquí para…» y otras ideas que puedan surgir para darle propósito a la adversidad.
En ese sentido, apuntamos desde Red ComuniCorpo que algunas organizaciones han digitalizado la venta de productos y servicios (Caso TACV con la emisión de licencias internacionales); otras están suministrando un nuevo servicio en alianza con otras instituciones (Caso Venemergencia AIR junto a CAF y Yummy); algunas empezaron a producir un producto que demanda este momento (Caso: Ron Santa Teresa y DUSA con la producción de alcohol de uso médico) o están divulgando cómo siguen atendiendo a sus stakeholders sin vender productos (Caso Farmatodo y Arcos Dorados en Caraballeda), otros ofrecen consejos sobre ciberseguridad (Caso Asoc Bancaria).
Y lo tercero, continúa Pamela, es proponer conversaciones donde se responda la pregunta acerca de lo que queremos conservar de nuestra cultura tras el 24J. La cultura se transforma sobre aquello que queremos conservar de nuestras relaciones. Esto será lo que nos distinguirá en el tiempo. Es aquí donde el comunicador corporativo juega un papel fundamental: desencadenar, facilitar y registrar estas conversaciones.
Por ejemplo, en una organización con la que trabajé, estaba costando mucho regenerar el contacto entre unos y otros, entonces, colocaron un perchero a la entrada con un cartel que decía «Coloca aquí la ropa nueva que no has usado». Fueron apareciendo prendas de vestir y tras ello un probador, sillones y, en definitiva, un espacio de encuentro de esos de los que el ser humano hoy tiene sed. La participación ocurrió y se cumplieron los objetivos corporativos, lubricando el entramado de relaciones.
En este momento como comunicadores corporativos nos toca escuchar, observar, conversar para reconfigurar la regularidad en la convivencia y resultados de las organizaciones.
Pamela Astudillo: Comunicadora social venezolana, radicada en Chile, con especialidad en RRHH. Profesora universitaria a nivel de Post y Pre-Grado en Comunicaciones Organizacionales. Autora de la tesis Transformación de las Comunicaciones Internas en Latam, con la tutoría del PhD. Humberto Maturana Romesín. Cuenta con más de 25 años de experiencia trabajando en empresas de primer nivel en países como Chile, Argentina, Venezuela, Uruguay, Estados Unidos, Panamá, Curazao y Perú.
