Deporte

Jonathan Parra debutó en Grandes Ligas como umpire

El pasado viernes 29 de marzo, Jonathan Parra no estuvo solo. Con el primer lanzamiento del juego entre Cerveceros de Milwaukee y Mets de Nueva York, en el gélido Citi Field, el carabobeño sintió en su pecho el caluroso abrazo que necesitaba para calmar los latidos causados por saberse el octavo umpire venezolano en Grandes Ligas.

Fue un sueño que comenzó a los 14 años de edad, cuando por primera vez arbitró de la mano de su padre, Pedro Parra, entrañable personaje del arbitraje en la natal Valencia de ambos. Sus primeras enseñanzas en el fascinante mundo de las reglas, se las debe a él.

Con la Gran Manzana como escenario, en un contexto que involucró la agradable coincidencia del estreno de Carlos Mendoza como segundo mánager criollo a tiempo completo, y del súper prospecto Jackson Chourio, Jonathan desde la segunda base, honró la memoria del señor Pedro, fallecido en agosto del año pasado, según reporte de José Ángel Rodríguez para prensa LVBP.

“Gracias a mi papá aprendí a arbitrar y le agarré cariño a todo esto. Fue una de las personas en las que pensé durante el juego, además de mi esposa (Eluz) y mi hijo (Jonathan)”, dijo Parra a LVBP.com. “El debut fue aún mejor de lo que imaginé, porque trabajé con el jefe de grupo Alfonso Márquez (home), a quien desde pequeño admiro por su forma de trabajar, además de Lance Barrett (primera base), quien trabajó en Venezuela tiempo atrás, y el puertorriqueño Roberto Ortiz (tercera), que conozco desde hace tiempo”.

La posibilidad de que el venezolano integrara la cuarteta se dio luego de que Mark Ripperger (habitual miembro del equipo encabezado por Márquez) sustituyera al oficial Jerry Lane en otro grupo. Con la vacante abierta, tras recibir el grado de call-up hace poco más de una semana, se concretó el anhelo.

“La noticia de que iba a comenzar desde el Día Inaugural la conocí el 21 de marzo”, relató Parra. “Iba manejando al mercado y me llamó el jefe de árbitros de las Grandes Ligas (Rich Rieker). La alegría fue indescriptible, enseguida se me vino a la mente mi familia, mis amigos y todas las personas que, de una u otra forma, me han apoyado a la distancia”.

Así como no fue un camino libre de obstáculos hacia la Gran Carpa para el valenciano, que debió transitar 19 temporadas en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional y 10 en Ligas Menores antes de recibir el llamado, tampoco fue un primer encuentro sencillo. De hecho, apareció en los focos, porque tuvo que contener al camarero metropolitano Jeff McNeil, luego de un polémico deslizamiento de Rhys Hoskins sobre la intermedia, en la octava entrada.

Aunque el incidente generó que se vaciaran las bancas, al finalizar el careo, McNeil admitió a los medios de comunicación que la jugada era legal, pese a su molestia, lo que dejó bien parado al árbitro venezolano.

“Parra representa muchos valores unidos:  su seriedad, disciplina, constancia y perseverancia, además del amor a su familia. Es un ejemplo digno de admirar para todos los venezolanos, así lo considero”, afirmó Miguel Hernández, director del Venezuelan Umpire Camp y coordinador de árbitros de la LVBP. “Tiene una personalidad única, es un líder nato, todos los muchachos en el sistema VUC le respetan y lo ven como un modelo a seguir, al igual que a los otros siete grandeligas”.

La trayectoria del juez neoligamayorista comenzó desde muy joven, en los campeonatos nacionales organizados por la Federación Venezolana de Beisbol, además de las extintas Venezuelan Summer League y la Liga Paralela (Liga de Desarrollo). Para 2011, fue alumno en la primera edición del VUC, donde recibió el último empuje.

“Su desarrollo fue extenso y un poco lento, pero cada paso que dio, fue muy bien planificado, con mucha madurez, que es el rasgo de su personalidad que le distingue en VUC. Con todas esas herramientas, considero que ya su desarrollo llegó a un máximo nivel”, glosó Hernández. “Dio cada uno de los pasos en Ligas Menores, la Arizona Fall League (Liga Otoñal), no se saltó ninguno. Fue un proceso que será muy beneficioso para que se consolide en Grandes Ligas, a corto plazo”.

Parra, cumplió con cada uno de los requisitos necesarios para ascender en el sistema MLB, hasta formar parte del selecto grupo integrado por Manuel González, Edwin Moscoso y Carlos Torres (todos con status permanente de Grandes Ligas), además de José Navas, David Arrieta, y los hermanos Edwin y Emil Jiménez (Triple A/ Call Up).

“Le dedico este logro a Dios, a mi familia y a la LVBP, desde los que trabajan en la oficina, hasta mis compañeros, por darme la oportunidad de desarrollarme. Mi meta ahora es mantenerme sano para participar en la mayor cantidad de juegos posibles esta temporada”, expresó Parra.  

Parra, recibió el número 121 en su uniforme, lo que le garantiza subir a Las Mayores desde Triple A, cada vez que la situación lo amerite.

“Ya desde que era casi un niño se le veía una actitud diferente. Además del recuerdo de su padre, también hay que mencionar que su hermano, Alejandro David, fue mi compañero de trabajo en la LVBP. Este debut para mí ha sido especial. Esto no es casual, es un hecho grande que sirve como ejemplo para VUC y para cada uno de los venezolanos, dentro y fuera del país”, recordó Hernández.

Hay actualmente 16 compatriotas como árbitros en el sistema MLB. Fijos arriba están Manuel  González, Edwin Moscoso y Carlos Torres. En AAA pero con opción de ser llamados por la vía “Call Up” se encuentran David Arrieta, Edwin Jiménez, Emil Jiménez, José Navas y el debutante Jonathan Parra.

En el resto de las menores, laboran Kenny García y Dereck Pacheco (novatos); Juan Gómez y Cliburn Rondón (Clase A); Gabriel Alfonzo y Rayniero Valero (Doble A); Jhonatan Biarreta y Raúl Moreno (Triple A). Como dato especial, estos 16 compatriota en el sistema de MLB son la mayor cantidad para una nacionalidad distinta a la estadounidense.

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