Se conmemoran 13 años de la Tragedia de Amuay
Hace 13 años, el 25 de agosto de 2012, Venezuela presenció una de las más lamentables tragedias industriales de su historia. A la 1:07 a.m. se produjo una devastadora explosión en la refinería de Amuay, que forma parte del Complejo Refinador Paraguaná (CRP), ubicado en el estado Falcón.
La explosión fue precedida por una fuga de gas propano que se había detectado horas antes. Esta fuga formó una nube de gas que finalmente detonó, generando una onda expansiva de gran magnitud. El estallido causó daños adversos, afectando a 1.600 viviendas, diferentes comercios y el destacamento 44 de la Guardia Nacional.
El saldo de la aciaga tragedia dejó 48 personas fallecidas y 156 heridas. La explosión también destruyó nueve tanques de almacenamiento de la refinería y las llamas tardaron tres días en ser extinguidas.
Causas y lecciones
Según el entonces ministro de Petróleo y Minería, Rafael Ramírez, la causa del desastre fue la falla presente en los sellos de las bombas de almacenamiento, lo cual provocó la fuga de gas.
Investigaciones posteriores concluyeron que el acontecimiento era un desastre prevenible, atribuible a la falta de mantenimiento preventivo y correctivo, supervisión y empleo de personal calificado. De hecho, ya se había advertido sobre esta situación desde el año 2006.
La tragedia de Amuay es un crudo recordatorio de que una industria energética moderna y segura exige políticas de seguridad estrictas, inversiones constantes, protocolos rigurosos y talento humano competente.
Hoy día, la política de gestión integral de las empresas energéticas más importante del mundo se enfoca en identificar, analizar, evaluar y controlar los riesgos en todas las etapas del ciclo de vida de sus operaciones. Esta gestión se orienta a evitar daños a las personas, al medio ambiente y a la misma empresa; priorizando la seguridad de procesos, implementando sistemas de alerta temprana y cumpliendo con requisitos legales y normativas internas. Involucra además la capacitación del personal y la mejora continua a través del aprendizaje.
En esta fecha en Gente del Petróleo recuerda con respeto a las víctimas, a sus familiares y a la comunidad de Amuay y deseamos que nunca más se repita este tipo de tragedia.