Día Mundial del Agua 2025: Innovación y Transparencia en la Gestión del Recurso Hídrico
El Día Mundial del Agua 2025 destaca la urgencia de gestionar el recurso hídrico de manera sostenible ante la creciente crisis global.
En México, la disponibilidad y calidad del agua enfrentan desafíos significativos, evidenciados por la escasez, la contaminación y la falta de monitoreo oportuno. Iniciativas como Smart Water – Dime H2O, que emplea sensores inteligentes e Internet de las Cosas (IoT), permiten un monitoreo en tiempo real y fomentan la transparencia en la gestión del agua.
Además, la educación y la participación comunitaria refuerzan la conciencia sobre el uso responsable del agua. La combinación de tecnología, acceso a información y colaboración social es clave para garantizar un futuro hídrico sostenible.
El día 22 de marzo en el mundo se conmemora el Día Mundial del Agua, una fecha destinada a reflexionar sobre la importancia de este recurso vital y la urgencia de su gestión sostenible.
En 2025, la celebración cobra una relevancia adicional ante la creciente crisis hídrica global y los retos asociados a la calidad y disponibilidad del agua.
En este contexto, iniciativas como Smart Water – Dime H2O representan un ejemplo de cómo la tecnología contribuye a la transparencia y el monitoreo eficiente del agua, garantizando su acceso seguro para las comunidades.
Un Panorama de Desafíos Hídricos
El agua es un recurso indispensable para la vida y el desarrollo económico. Sin embargo, la realidad mundial es alarmante: cuatro mil millones de personas (casi dos tercios de la población mundial) experimentan escasez severa de agua al menos un mes al año. Más de dos mil millones de personas viven en países donde el suministro de agua es insuficiente.[1]
México no está exento de esta problemática.
Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), en 2022 el 93.1% de las viviendas contaba con disponibilidad de agua. No obstante, sólo el 66.5% la recibía a diario, una cifra menor al 73.3% registrado en 2016. Además, el monitoreo de calidad de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) reveló que el 73.9% de los sitios de agua superficial y el 61.1% de los sitios de aguas subterráneas incumplían los parámetros de calidad.[2]
Tecnología para la Transparencia: Smart Water – Dime H2O
Ante estos desafíos, la implementación de tecnologías de la información y la comunicación (TIC) es clave para mejorar la gestión del agua.
El programa Smart Water – Dime H2O[3], desarrollado en Tekax, Yucatán, es un ejemplo exitoso de cómo el Internet de las Cosas (IoT) puede facilitar el monitoreo y la transparencia en la calidad del agua.
Este sistema utilizó sensores inteligentes que recopilan datos en tiempo real sobre parámetros esenciales del agua, como cloro residual, nitratos, conductividad, COD, pH y turbiedad.
La información era transmitida a través de una red 4G a la aplicación Dime H2O, accesible para ciudadanos y autoridades, promoviendo un modelo de e-Gobierno y e-Ciudadano.
Desde su implementación en 2019 en Mérida y su expansión a Tekax en 2022, Smart Water generó impactos significativos.
Entre sus logros destacan la reducción en un 80% del tiempo que las autoridades tardan en recolectar mediciones, el incremento en la eficacia de los controles de calidad y un aumento en la confianza de la población en el agua potable tras participar en campañas educativas.
Educación y Participación Comunitaria
El acceso a información sobre la calidad del agua es sólo una parte de la solución. La educación y la participación comunitaria son fundamentales para generar un cambio sostenible. En este sentido, Smart Water organiza las «Ferias del Agua», donde los ciudadanos aprenden sobre la preservación del agua y la prevención de contaminación. Además, pueden reportar problemas a través de la aplicación Dime H2O, fortaleciendo un modelo de colaboración entre sociedad y gobierno.
Hacia un Futuro Sostenible
El Día Mundial del Agua 2025 es un recordatorio de que la gestión eficiente del agua es un reto que requiere soluciones innovadoras y colaboración entre gobiernos, empresas y ciudadanos. La combinación de tecnología, transparencia y educación es una estrategia clave para garantizar el acceso a agua potable segura y mitigar la crisis hídrica.
En un mundo donde la demanda de agua seguirá en aumento, es fundamental adoptar modelos de gestión basados en tecnologías emergentes y en la participación activa de la sociedad. Iniciativas como Smart Water – Dime H2O demuestran que el cambio es posible cuando la innovación se pone al servicio de la sustentabilidad.