El Sistema también forma el nuevo público de “Bel Canto” y otros géneros
Por; Eduardo Chapellín
Una de las huellas que está dejando desde hace cincuenta años el Sistema de Coros y Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, mejor conocido como El Sistema, aparte de la formación de músicos por todo el territorio nacional, es la formación de un público joven de distintos estratos sociales.
Prueba de ello fue el espectacular concierto ofrecido por el cantante lírico italiano, Andrea Bocelli, en el Estadio Monumental Simón Bolívar de Caracas, donde nos atreveríamos a decir que más de la mitad del público asistente era menor de las cuatro décadas de existencia. Y estamos hablando de cerca de diez mil personas que vivieron esa velada.


Y eso tiene una explicación, ya que en su historia los practicantes de diferentes instrumentos musicales o el canto (sea que continúen o se retiren por otros compromisos), que han desfilado en estas cinco décadas, comenzando pocos pero que hoy en día llegan al millón en todo el país, según indican, empezaron a generar un público que a través de los años los sigue.
En otras palabras, los ejecutantes han contado con familiares y amigos que los siguen y, a la larga, quedan cautivados por la música, sea cual sea su género: clásico, jazz, rock, salsa y diversos ritmos venezolanos.
Volviendo a la presentación de Bocelli, quien vino por primera vez al país en 2009 en la cancha de fútbol de la Universidad Simón Bolívar (USB), fue un show de primera desde la organización de Invershow hasta, lo más importante por supuesto, el cantante, la orquesta que lo acompañó y los invitados de esa noche.
El tenor cabalgó de lo lírico a lo romántico, respaldado por la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, el Coro Simón Bolívar, la soprano María Aleida, los neoespartanos Nella Rojas (voz) y César Augusto (cuatro) y una violinista invitada.


PURA CALIDAD
Bocelli, inició su presentación con las icónicas «La Donna è mobile» y «Cavalleria rusticana», temas que de inmediato encendieron los ánimos del público.
La noche se tornó aún más especial con la participación de una talentosa violinista, cuya interpretación de «Pajarillo» añadió un toque local y emotivo al espectáculo. Bajo la batuta del director de la orquesta, Marcello Rota, llegó Bocelli con un elegante traje negro con corbatín y lentes oscuros.



Por supuesto, que abrió con arias de óperas súper conocidas como La donna e mobile de Giuseppe Verdi y Cavalleria rusticana de Pietro Mascagni.
Entró la excelente soprano María Aleida, quien no deslució, para que luego el ídolo italiano volviera con piezas como Mamma, Funiculi Funicula y O surdato ‘nnammurato, alternando con una violinista invitada, quien sorprendió a la audiencia con la ejecución en solitario de El pajarillo.
Por supuesto que no faltaron el romance y elegancia de dos clásicos españoles: El Concierto de En Aranjuez con tu amor de Joaquín Rodrigo y Granada, del siempre recodado mexicano Agustín Lara.
Siguió más del mal denominado estilo popular con un tema que impuso Elvis Presley: Can´t help falling in love, cantada en perfecto inglés, para luego interpretar el celebrado Bésame mucho, junto a Nella Rojas, compatriota que hace carrera en el exterior, y quien se dio a conocer esa noche a quiénes no la conocían por la calidad de su voz, amén de la energía que transmite en el escenario.



Se debe recordar que Nella es ganadora del Grammy a la Mejor Artista Nueva en 2019. Y para que no quedaran dudas, Nella, junto a su paisano de “laisla” en el cuatro, César Augusto, interpretaron Tonada de luna llena de Simón Díaz. Luego Nella remató la faena con otro dúo junto a Bocelli y con un tema que fue muy pedido por el público presente: Vivo por ella. La compatriota no deslució ante la estrella internacional.
El acabose fue con Com te partiró, junto a María Aleida y el Coro Simón Bolívar, donde los asistentes deliraron. Siguió Con Te Partiró, donde de la mano del director Rota, agradeció a los asistentes y recibió los merecidos aplausos de un público caraqueño agradecido.
«Gracias, Caracas», esbozó Bocelli antes de interpretar Nessun dorma, para así cerrar apenas hora y veinte de concierto… pero como dicen: “De lo bueno poco”, sobre todo si la calidad en cinco estrellas.
El concierto de Andrea Bocelli en Caracas fue mucho más que un evento musical; fue una experiencia que tocó el corazón de los asistentes y reafirmó el poder de la música para unir y emocionar.





