Deporte

Liu Rodríguez: «Quiero volver a Grandes Ligas, ahora como técnico»

Liu Rodríguez, quien jugó catorce zafras en la LVBP y una en las mayores con Medias Blancas de Chicago, es un hombre que toma decisiones rápidas, porque decidió colgar los spikes a los 32 años. Sin embargo, hoy en día tiene once años como técnico en las menores con Cerveceros de Milwaukee y también funge como coach de tercera en Caribes de Anzoátegui.

«Decidí dejar de seguir insistiendo en volver cada año al béisbol organizado, a las Grandes Ligas, el estar buscando año tras año un contrato como pelotero. Para mí fue la mejor decisión. Fue bastante difícil por supuesto, pero fue la mejor. A los 32 años uno sabe si tiene la oportunidad de regresar a las mayores y, en mi caso, había un porcentaje mínimo de hacerlo. Hoy me siento súper orgulloso de haber tomado la decisión correcta, ya que enseguida comencé mi carrera de técnico».

También se decidió rápido por seguir en la pelota, luego de retirado, como técnico y no como scout: «Tuve la oportunidad de entrevistarme con Yanquis de Nueva York como scout, pero no me sentía inclinado por esa área, sino por la de desarrollar peloteros».

Enseguida se le presentó el chance con Cerveceros de Milwaukee, «y desde hace once años estoy con ellos. Este año estuve con clase A fuerte y ahora fuí promovido a AAA, donde estaré como técnico de infielders. En la organización he sido mánager en la Rockie y clase a corta, donde también estuve como coach por cinco años. También he sido coach de infielders por varios años. Prácticamente he tenido varias funciones dentro de Milwaukee en ligas menores».

Con respecto a la experiencia que vivió de dirigir, analizó: «Te diré que dirigir para desarrollar peloteros es más fácil en Estados Unidos que aquí en Venezuela, donde se busca ganar y ganar. Aquí se debe saber cuándo traer los pitcher, el saber trabajar con el bullpen».

OTRO ESQUEMA

Agregó que «allá es desarrollar peloteros, porque prácticamente está un plan armado de quienes son los que van a jugar día a día, los suplentes, la cantidad de turnos al bate, el tiempo de juego, la cantidad de innings a lanzar. Antes de comenzar ya sabemos cuántos lanzamientos tendrá el abridor, quien va a ser segundo lanzador independientemente de cómo va el marcador, si el bateador es zurdo o derecho. Es un esquema que viene de los jefes de arriba. Al comenzar la temporada los jefes vienen con su plan de trabajo para cada jugador y el cuerpo técnico debe sentarse con ellos a recibir las instrucciones acorde con los peloteros que tengamos en el roster».

«Claro está que uno busca ganar pero el trabajo como estratega en las menores es desarrollar jugadores, pero enseñándoles que se juega para ganar», recalcó este caraqueño nacido hace 46 años.

Eso sí, «siempre hay que soñar en alto y me gustaría volver a Grandes Ligas, ahora como técnico. Sé que es un trabajo bastante difícil y hay que ir con calma y paciencia. Esperar que finalmente la organización me de la oportunidad de trabajar en el equipo grande».

Hablando sobre desarrollo de peloteros, sobre los técnicos que influyeron en Liu Rodríguez, recalcó que «no te puedo decir un nombre específico porque todos los técnicos cuando estuve en ligas menores y en Venezuela fueron fundamentales en mi desarrollo. Algunos estuvieron en Estados Unidos y aquí también, mucho tiempo conmigo y estoy muy agradecido de todos. Me enseñaron no solamente el bateo sino la parte defensiva, además de aprender para analizar el juego de la manera correcta».

«Sin embargo, te puedo nombrar a Argenis Salazar, quien estuvo como coach en La Guaira y trabajamos la parte defensiva. Antonio Armas, cuando estuvo como técnico de bateo con Leones y un sin fin de nombres aquí y Estados Unidos», esbozó con su hablar rápido pero claro.

En Venezuela estuvo activo con cuatros organizaciones como jugador: «El Caracas me dio la oportunidad de comenzar mi vida profesional en Venezuela. Puse muy buenos números y tuve buenas campañas. Por cosas de la vida fui cambiado para Caribes, donde tuve una temporada muy corta porque se presentó el paro petrolero (2002) y no se pudo terminar. Luego fui a Tiburones donde puse buenos números también. En el caso de Águilas, donde estuve un par de años y mi rol era diferente, ya que no era jugador de todos los días, porque fue el plan que tenían ellos. Fui un bateador emergente e inclusive, en un torneo tuve 69 turnos y bateé 28 hits (.406 de average)«.

Fueron catorce torneos en la LVBP, donde bateó .303 de por vida (1666-505) en 504 choques, donde agregó 87 dobletes, doce triples, cuatro jonrones, 250 anotadas y 174 remolcadas. De su paso por Grandes Ligas como Medias Blancas en 1999 tiene muchas anécdotas positivas: «Hubo muchas, pero el haber enfrentado a Pedro Martínez, a quien seguí como pelotero, fue muy bonita».

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