Deporte

Balbino Fuenmayor: “Crecí siendo fanático del Magallanes”

Por: Eduardo Chapellín

Yo soy de Guigüe, estado de Carabono, y pues crecí siendo fanático de Magallanes, firmé con la nave y luego me cambiaron a Caribes (de Anzoátegui). Ahí es cuando tú entiendes que ya tú parte del fanatismo tienes que dejarla a un lado y ya ser un profesional y saber representar al equipo donde estás”, señaló Balbino Fuenmayor, quien fue co-productor y el MVP de esta temporada 2025-2026.

Agregó orgulloso que “tengo ya quince años representando a Caribes. He estado en los momentos de gloria del equipo, incluyendo sus cuatro títulos, como también he estado en los últimos torneos en los que me he ido triste para la casa”.

Eso sí, recordó que cuando niño asistía al José Bernardo Pérez de Valencia, su primer gran ídolo fue Edgardo Pérez. Me dio mucha motivación porque veía que era un pelotero ejemplar tanto dentro como fuera del terreno

“Balbineitor” en zafras pasadas fue también MVP, retorno y productor en diferentes años. Sin embargo, “esta vez, el de productor es bien especial, porque lo estoy compartiendo con Hernán Pérez, quien es mi compañero. Y cuando te pones a ver en la lista, detrás de nosotros quedó Herlis Rodríguez, también es de Caribes. Ahí es cuando vez el trabajo duro de nuestros hitting coachs (bateo) como los son René Reyes y Frank Díaz. Ambos hicieron un tremendo trabajo”.

Recalcó que “escuchar a todos tus coachs es muy importante. A veces por tener una buena temporada, a veces pueden haber peloteros que dicen ‘yo bateo y no voy a escucharlos. Pero ahí es donde tiene que escucharlos más, porque si a ti te va bien, a ellos les va bien. En mi caso, a los 36 años, muchos peloteros sufrimos de lesiones, pero tu tienes que ser consistente y puedes demostrar que con trabajo duro, Dios no se va a quedar con el sudor de nadie y uno puede demostrar que uno todavía puede dar resultados”.

“La doy la gracias a Dios y practico la gratitud todos los días desde que me levanto hasta que me acuesto… Hay muchos jugadores que empezaron conmigo, hoy en día no están jugando, ya sea por indisciplina, bien sea por lesiones. Que hoy en día tenga el uniforme puesto, me siento sumamente agradecido… Nunca pensé alcanzar esos números (en jonrones para la LVBP). Pero a medida que han pasado año tras año, iba despertando en mí que algún día puedo estar allá. Yo crecía viendo a un Eliezer Alfonzo, quien fue el que me recibió en Caribes cuando me cambiaron desde Magallanes. Le doy las gracias siempre a José “El Hacha” Castillo, quien fue un gran compañero. Cuando era un novato estaba detrás de todos ellos y siempre estaba preguntando, absorbiendo esos consejos para ponerlos en práctica, como lo hice. El estar un día con Alfonzo, Robert Pérez y Alex Cabrera, todos leyendas, me siento orgulloso y en gratitud”, profundizó en este punto.

Con respecto a más valioso, recalcó: “También representa bastante en conjunto, de mucho trabajo, ya que si los muchachos no se embasan, tú no puedes producir carreras o ayudar a tu equipo. Además, hay que darle mucho crédito a Asdrúbal Cabrera, quien como mánager ha logrado construir una muy buena química en el equipo. También a todo el cuerpo técnico. Es un premio general”.

Por cierto, durante la entrega de los galardones a Los Grandes de la 2025-2026, recordó, primero que todo, “a mi madre que le debo mucho, porque ella me inició en el béisbol. Ella jugaba softbol y fue la que me inició en el béisbol. Ella siempre fue muy especial conmigo y veía cada partido desde que estaba en las ligas de béisbol menor. Nosotros practicábamos antes de ir a los juegos. Si el partido era a la diez de la mañana, ya a las nueve ella me estaba pitcheando pelotas para llegar listo a los encuentros”.

Y lo sigue aconsejando ya siendo casi un cuarentón Balbino: “Hoy en día mi mamá ve todos los juegos y siempre me dice ‘Balbino trata de batear al otro lado (risas). Para que seas un bateador de trescientos tienes que batear para el otro lado’. Cuando falló en los juegos, me dice ‘Balbino distes dos rollings al short, no jales la pelota tanto’. Da risa. Mis compañeros me dicen que tengo un mensaje de mi madre, cuando fallo un día”.

Como nació en su Guigüe, una zona agropecuaria, “yo crecí practicando los toros coleados hasta los quince años, pero como dije, mi mamá me metió en la pelota”.

Y este corpulento jugador está sumamente agradecido con Dios, “ya que a mis 36 años, cuando muchos piensan que la carrera de muchos puede terminar, el trabajo duro da sus resultados. Es tener la consistencia y el seguir llegando temprano al estadio, para tú seguir trabajando y preparándote para cada juego… Tienes que llegar temprano, de doce y media a una y ver los videos del lanzador que te toca ese día y prepararte. Ellos como todos estudian las debilidades de uno y nosotros también las de ellos… No se debe ser conformista”.

Jugará este verano con Acereros de Monclova en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), pero ya en el futuro, una vez que cuelgue su bate, piensa seguir en la pelota: “Claro que sí, yo me voy a mantener en algo dentro del beisbol, porque es algo que uno le apasiona desde niño. Claro que sí me gustaría ayudar y aportar para esos jugadores jóvenes que vienen creciendo…. ¡Ahh!, también en estos días me dijo Alvis Cedeño que algún día me pueden invitar a comentar”.

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