«Obra el ministro de la carpeta» se burla del poder
Por: Eduardo Chapellín
Protagonizada por Carmen Terife y Daniel Dannery, este fin de semana termina en el Trasnocho de Caracas otra temporada de El ministro de la carpeta, pieza escrita por Omar Vázquez Heredia, que tendrá funciones viernes y sábado a las seis de la tarde y el domingo a las 5:30 pm.
La sinopsis nos cuenta que estando en la cúspide de su carrera política, Asdrúbal ha sido internado en un hospital psiquiátrico, producto de una grave emergencia: ha empezado a sufrir de constantes erecciones.
Asdrúbal exige su alta médica a una psicóloga, que está más preocupada por su jubilación, y conduce la terapia a través de procedimientos administrativos minuciosos, pero humanamente engorrosos. Una sátira política que juega con los entramados del poder y la burocracia.
El también dramaturgo y director, Daniel Dennery, quien interpreta al ministro, comentó el porqué de esta pieza: “Esto es trágico, pero montada en tragicomedia. Es lo que me atrapó para montarla. Yo siempre creo que es una obra muy humana. Las cosas no son blancas o negras”.
Indudablemente con un humor muy irónico y hasta directo muchas veces, esta obra trata sobre el poder y Dennery profundizó: “Ahorita pareciera que uno no se pudiese reír de ciertas cosas, pero para poder hacer catarsis, tratamos el tema del poder, ya que que es algo humano, que a todos nos atrae de una u otra manera. Y en la obra vemos que el poder lo puedes ejercer de muchas maneras”.
Y como dato interesante, Dennery confesó que esta pieza salió de un taller realizado en la Caja de Fósforos de Caracas, realizándose una lectura dramatizada “y yo siempre quise montar la obra. Desde que Omar (el autor) nos lanzó la premisa en la mesa de trabajo la primera semana que nos vimos, a mí me llamó la atención”.
En cuanto al personaje de la psicóloga, estaba planteada una jovencita, pero al final se decidió que fuera una mujer adulta, reto que aceptó la también bailarina de flamenco, Carmen Terife: “Fue un trabajo para que el personaje hiciera reír, pero no fuera caricaturesco. La obra es una metáfora relacionada con el poder”.
