¿Dormir con alguien que ronca puede afectar tu salud? Un estudio revela que el descanso es un asunto de pareja
Una investigación publicada en septiembre de 2026 en la revista Thorax analizó el tratamiento de la apnea obstructiva del sueño.
Además, beneficia a la persona que duerme a su lado.
Compartir la cama con alguien que ronca puede parecer una de esas pequeñas incomodidades de la convivencia. Cambiar de posición, utilizar tapones para los oídos o despertar a la otra persona son soluciones habituales. Sin embargo, detrás de esos sonidos nocturnos podría existir un problema que va mucho más allá de una noche interrumpida.
Una investigación publicada el 22 de septiembre de 2026 en Thorax, revista científica del grupo British Medical Journal (BMJ), exploró una cuestión poco estudiada: ¿cómo afecta a nuestra salud dormir junto a alguien que padece apnea obstructiva del sueño?
Cuando los problemas de sueño afectan a dos
El estudio incluyó a 63 parejas con apnea obstructiva del sueño moderada a grave. La condición se caracteriza por interrupciones repetidas de la respiración durante la noche.
La comparación fue con tiras nasales. El CPAP mantiene abiertas las vías respiratorias durante el sueño.
Durante tres meses evaluaron la calidad del sueño, los despertares y diversos indicadores de salud de sus parejas. El objetivo es Dormir mejor.
Los resultados revelaron que tratar la apnea de una persona también puede favorecer el descanso de quien comparte su cama. Se observaron mejoras en determinados indicadores del sueño y diferencias favorables en la evolución de la presión arterial de las parejas del grupo tratado con CPAP. Aunque no se encontró una mejoría general de la función vascular, los hallazgos sugieren que los beneficios del tratamiento podrían extenderse más allá del paciente.

Más allá del ruido: ¿cuándo debemos prestar atención a los ronquidos?
No todos los ronquidos indican apnea obstructiva del sueño. Sin embargo, cuando son intensos y frecuentes, especialmente si se acompañan de pausas respiratorias, jadeos o cansancio durante el día, pueden ser una señal de alerta.
La apnea provoca interrupciones repetidas de la respiración que reducen los niveles de oxígeno.
Fragmenta el descanso, incluso si la persona no recuerda haberse despertado.
Cuando no se trata, se asocia con problemas como hipertensión arterial, alteraciones cardiovasculares y fatiga persistente.
Para quien comparte la cama, los ronquidos, movimientos y despertares constantes también pueden alterar la calidad del sueño. Precisamente ahí reside uno de los aspectos más interesantes de la investigación: el descanso puede convertirse en un asunto de salud compartida, y no exclusivamente individual.
La tecnología ayuda a identificar lo que ocurre mientras dormimos
Uno de los principales desafíos de la apnea es que muchas de sus señales pasan inadvertidas. De hecho, con frecuencia es la pareja quien primero detecta ronquidos intensos o pausas en la respiración.
En este contexto, la tecnología ofrece nuevas herramientas para reconocer posibles alteraciones nocturnas que pueden afectar Dormir.
Por ejemplo, los Galaxy Watch de Samsung incorporan una función de detección de apnea del sueño que analiza variaciones de oxígeno en sangre.
Esta función identifica patrones compatibles con apnea obstructiva moderada o grave.
Esta información se complementa con el registro de ronquidos mediante Samsung Health.
En los Galaxy Watch9 y Galaxy Watch Ultra2, los algoritmos de IA analizan interrupciones respiratorias por hora.
Clasifican estas interrupciones en tres niveles de riesgo.
Además, los dispositivos recopilan bioseñales como la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria, la temperatura cutánea y la saturación de oxígeno.
Esto ofrece una visión más completa de los patrones de descanso.
Aunque estas herramientas no sustituyen una evaluación médica ni un estudio clínico del sueño, pueden ayudar a identificar señales que merecen atención, especialmente entre quienes desconocen que podrían presentar alteraciones respiratorias nocturnas.
Dormir bien también es cuidar a quien tenemos al lado
La investigación publicada en Thorax abre una conversación que trasciende los ronquidos: lo que ocurre mientras dormimos puede tener consecuencias para quienes comparten nuestras noches. Prestar atención a los ronquidos persistentes, reconocer posibles interrupciones respiratorias y buscar orientación médica cuando sea necesario son pasos importantes para proteger la calidad del descanso.
Porque dormir bien no solo es fundamental para nuestra propia salud. Como sugiere este estudio, también puede ser una forma de cuidar a quien tenemos al lado.
