Jesús Palacios y Yon Goicoechea analizan los retos
- Jesús Palacios Chacín: «Es muy importante que el país tenga condiciones de estabilidad política que no tengan que ver con una corriente ideológica»
- Yon Goicoechea: «Tenemos que construir consensos de país para tener una justicia adecuada, pero no es que tenemos que esperar que todo se solucione para que haya una elección»
En una nueva emisión de #AbriendoPuertasPorVV, la periodista Margarita Oropeza entrevistó a Jesús Palacios Chacín (economista, consultor y profesor universitario) para hablar acerca de los principales temas económicos que ocupan al venezolano; y a Yon Goicoechea (político y abogado especialista en derecho energético) para ahondar en las expectativas políticas del país ante la próxima ronda de conversaciones entre la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno encargado.
JESÚS PALACIOS CHACÍN
La conversación abordó los principales retos que tiene la economía local, en cuanto al cierre de la brecha cambiaria, la disminución de la inflación y la estabilidad del tipo de cambio, así como la realidad salarial de los venezolanos. «El desafío de aumentar sueldos está muy vinculado, en el sector público y sector privado, a una altísima carga de pasivos laborales que tiene la ley actual. Con lo cual, creo que es muy importante en este debate –para realmente poder avanzar- en soluciones que sean –decimos los economistas- estructurales, [que] realmente que se conviertan en soluciones duraderas, en el tiempo sostenibles, tenemos que entrar mucho en el debate de lo laboral (…). Creo que es probable que en los próximos meses sí veamos un nuevo ajuste. Venezuela ha estado recibiendo un flujo creciente de ingresos petroleros».
Frente al acuerdo petrolero suscrito con Estados Unidos, el economista opinó: «Yo creo que no caben dudas de que el acuerdo generará desarrollo porque las estructuras de los greenfields, los campos verdes, los campos que están todavía por desarrollarse en la Faja Petrolífera del Orinoco y los campos que ya están desarrollados, pero en los que hay que invertir de forma importante (…) van a generar demanda de servicios, van a generar empleo, van a generar contrataciones para instalaciones de equipos, van a generar inversiones justamente en infraestructura y que abogar porque la mayoría de esos recursos se inviertan en suelo venezolano y creo que ahí es una de las grandes ganancias (…); aunque el acuerdo, sin duda, tiene elementos mejorables, aunque todavía faltan muchos términos por conocerse y creo que ahí es donde hay que seguir insistiendo en la importancia de que el sector petrolero venezolano, para beneficio del país, también tenga unas condiciones de mucha mayor transparencia, realmente me deja una visión más optimista que acuerdos que se han logrado en el pasado con otros aliados eh geopolíticos; y creo que la razón es la altísima sinergia comercial que hay entre Estados Unidos y Venezuela y la realidad que Estados Unidos opera, y esta administración, como una especie de garante de la entrada de otros actores».
En cuanto a la posibilidad de dolarizar la economía y asegurando que considera que lo más conveniente para el país es que exista un marco de libre convertibilidad con un solo tipo de cambio, manifestó: «Es un debate que hay que dar muy profundo. Yo creo que tiene beneficios en el corto plazo, pero también costos importantes a mediano y largo plazo y creo que hay que verlo en esas distintas temporalidades. En el corto plazo, definitivamente, es un factor que puede ayudar una reducción abrupta y rápida de la inflación y eliminar el problema de la evaluación, porque en teoría una economía dolarizada ya va a estar en referencia completamente al dólar, no vas a tener el símbolo monetario propio; pero luego, en el mediano y largo plazo, hay desafíos, por ejemplo, porque esto no resuelve el problema del alto costo de vida que hay en el país. La canasta básica va a seguir muy por encima de los ingresos. Tu capacidad de buscar que se incrementen los sueldos va a estar dependiendo de que haya inversiones, mejoras en productividad y eso toma tiempo».
Sobre las acciones tomadas por el gobierno encargado para recuperar los activos de Venezuela en el exterior, dijo: «Lo más preocupante es que pierda el país porque CITGO está bueno muy complicada por todos los demandantes que hay detrás de la deuda venezolana, los acreedores a los que Venezuela les debe recursos, es lo que más expone realmente a la principal empresa, el principal activo venezolano en el exterior; que además, durante la última gestión, ha venido dando resultados bien importantes y positivos en los últimos años; es decir, ha venido generando aumentos de productividad. Entonces, ese activo ha ido ganando valor en los últimos años y el principal riesgo que tenemos es que una mala gestión de la deuda fuera termine de entregar o perder ese activo. Yo creo que es muy complicada la situación, pero hay mecanismos justamente para que se establezca una solución, pero tiene que pensarse en el mismo marco una reestructuración completa que [es] de las más difíciles en la historia, realmente financiera, pero que también tiene elementos positivos como la cercanía reciente con Estados Unidos (…) y también, evidentemente, las buenas capacidades y recursos que tiene Venezuela, no solamente en la industria hidrocarburos, en oro y los recientes acuerdos de interés que también se pueden generar en otras áreas como agricultura o turismo».
Al preguntarle si la estabilidad política es necesaria para la recuperación económica, expresó: «Es un debate. Yo creo que definitivamente el país, para las inversiones a largo plazo que requiere, necesita al menos consensos políticos, por eso es muy importante también los acuerdos que se negocian ahora, que van justamente a un acuerdo y un marco institucional más estable. Las inversiones en petróleo, cuando se habla de inversiones en campos verdes, se empezarán a ver en cuatro o cinco años los primeros, o sea, los resultados claros de esa producción; necesitas un marco que genere estabilidad, aun cuando en el corto plazo efectivamente puedes tener beneficios, ¿no? (…), pero los grandes efectos se consiguen a varios años. Para eso es muy importante que el país tenga condiciones de estabilidad política que no tengan que ver con una corriente ideológica, que tengan que ver con un consenso político, social al que tenemos que llegar para aprovechar los recursos que siempre han sido un gran potencial, pero que no hemos terminado de explotar de la forma más adecuada».
YON GOICOECHEA
A poco tiempo de haber regresado a Venezuela en el marco de la aplicación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, el político se refirió a las personas que todavía están privadas de libertad. «Un preso político descalifica toda la pretensión de democracia, es decir, en cualquier país del mundo la existencia de un preso político es capaz de tumbar una democracia, por eso yo creo (…) que la amnistía fue un paso en la dirección correcta. Creo que –bueno, gracias a eso estoy yo aquí, y otros muchos y los que seguirán viniendo pero creo que tienen que ser liberados todos, no puede quedar ni un solo preso; la democracia y la libertad tiene que alcanzar a todos los venezolanos y cuanto antes. Entonces, creo que hay que ser justos y decir, yo
creo que Venezuela está avanzando en el camino correcto hacia la liberación de los presos políticos, pero es completamente injustificable que tantos meses después todavía haya presos en nuestras cárceles».
Entusiasmado por la posibilidad de haber vuelto para invertir en el país y hacer política desde el sector de la energía sin aspirar a un cargo, habló sobre el acuerdo petrolero firmado con Estados Unidos, señaló: «Es un tema muy difícil porque tiene grandes luces y grandes sombras (…). Venezuela había pasado de ser de los primeros productores de barriles de petróleo a finales del siglo pasado, en estas últimas décadas habíamos pasado a ser prácticamente un actor irrelevante. Este acuerdo nos pone en la mesa de los grandes productores de petróleo. Este este acuerdo trae a Venezuela una inversión gigante que necesitan nuestras escuelas, que necesitan nuestros hospitales, que necesitan nuestros niños, nosotros todos los profesionales, los camarógrafos. Es decir, esto va permear en la sociedad venezolana (…). Sin embargo, la falta de transparencia del acuerdo va a impedir que unas inversiones igualmente masivas y a gran escala vengan a Venezuela. Es decir, este acuerdo pudo haberse hecho de una manera mucho más transparente, el involucramiento de Alejandro Betancourt en ese acuerdo ha generado todo tipo de dudas, pero más allá del nombre, tenemos dudas sobre cuál es la situación o cuáles son los términos de tributación. En esos acuerdos, cuánto se queda Venezuela».
Reconociendo que el país requiere que la economía y la política se atiendan en simultáneo, habló sobre las acciones tomadas por la Asamblea Nacional de 2015 y el gobierno encargado. «Es obvio que, para poder tener una elección libre en Venezuela, nosotros tenemos que resolver el problema institucional del Consejo Nacional Electoral, pero además tenemos que devolver los partidos, abrir para que haya nuevos partidos, ¿por qué no?, legitimar democráticamente por la vía legal los partidos que no hayan alcanzado el monto mínimo del que supone la ley para seguir existiendo, etcétera. Ahora, ¿eso es más importante que la justicia? Es imposible decirlo. Si las dos cosas son muy importantes, es importante nombrar el CNE y es importante nombrar el Tribunal Supremo Justicia (…); y yo creo que eso, por supuesto, lleva tiempo, aunque el tiempo no puede ser una excusa para que no haya unas elecciones en Venezuela. Es decir, tenemos que construir consensos de país para tener una justicia adecuada, pero no es que tenemos que esperar que todo se solucione para que haya una elección».
En relación con la situación actual y las expectativas de cambio político en el país, afirmó: «Yo creo que la urgencia está en la mesa. Creo que nosotros debemos atender esa urgencia con responsabilidad, sin irresponsabilidad, sin atropello (…). Yo aposté a la calle en Venezuela y a las manifestaciones y a las protestas y fui más radical que nadie y tuve un verbo encendido y no me arrepiento porque lo hice con convicción absoluta de que el país lo necesitaba en el momento en que lo hicimos. A veces me equivoqué, tuve errores, es decir, si yo pudiese echar para atrás hubiese sido mucho menos ofensivo con mi palabra (…). Ahora, es ‘incalable’, o sea, el país no se puede calar, ¿no? O sea, que no nos digan: ‘No, es que esto va para años sin una elección’. Los venezolanos tienen derecho a ir a una elección. O sea, no nos la regala ni Trump, ni Rubio, ni Delcy, ni yo, ni tú, ni nadie. O sea, es decir, los venezolanos –de acuerdo a la Constitución que nos dimos- tenemos derecho a votar. Y ese derecho lo tenemos que materializar en el menor tiempo posible dentro de la responsabilidad y la coherencia. Esa es mi visión».
