Acuerdo Petrolero Venezuela-EE.UU. Proyecta 1.5M de barriles
En entrevista con la ministra del Poder Popular para Hidrocarburos y John Magdaleno por Venevision®
- Paula Henao: «La propiedad [del petróleo] sigue siendo indiscutiblemente, inalienablemente de los venezolanos. Nuestra Constitución así lo garantiza»
- John Magdaleno:»No nos podemos permitir es el lujo de iniciar un episodio democratizador, es decir, inaugurar una democracia para que dure muy poco»
La periodista Margarita Oropeza recibió en #AbriendoPuertasPorVV a Paula Henao (ingeniera petrolera y ministra del Poder Popular para Hidrocarburos) para analizar el gran acuerdo petrolero formalizado entre Venezuela y Estados Unidos; y a John Magdaleno (politólogo) para ahondar en la actualidad venezolana a la luz de las decisiones tomadas recientemente y lo que se proyecta con el proceso de transición democrática.
PAULA HENAO
Al hablar sobre la firma suscrita entre ambos países, la ministra destacó: «Es un hito histórico. Es un acuerdo que, por supuesto, trae a nuestro país beneficio desde el tema de la reactivación económica que se siente de forma prácticamente inmediata. Todo lo que orbita alrededor de la reactivación de todo el aparato petrolero y en el sector de los hidrocarburos pues va a desencadenar una reactivación económica, no solamente en los estados donde se están haciendo estas inversiones de manera directa, hablamos de los 17 campos; pero bueno, no es solamente los 17 campos que están en la faja petrolífera del Orinoco y en el estado Zulia, en el occidente del país, sino que toda esa activación la vamos a ver también en industrias metalmecánicas, por ejemplo, en la zona central del país, todo lo que son servicios conexos».
En cuanto a cómo se beneficia el ciudadano, explicó: «Con estos acuerdos lo que se busca es cómo transformar esas reservas, ese monumental recurso que Venezuela ha sido bendecido siendo el país con las primeras reservas petroleras de todo el mundo y que nosotros pasemos no solamente de ser la primera reserva, sino estar en los primeros lugares a nivel de producción y exportación, no solamente de crudo, sino también de gas. Entonces, el venezolano de a pie, ¿cómo lo va a sentir? Lo va a sentir en nuevas ofertas laborales, de empleo, en una mejora sustantiva en todo lo que son los bienes y servicios, porque finalmente todas estas empresas no solamente van a construir todo lo que es la infraestructura que se deriva y que está vinculada a la industria petrolera, sino que también tienen que trabajar con el tema de los servicios».
Sobre la producción de gas, señaló: «Ese recurso, que es un gas que también viene con la extracción de esos barriles en superficie, es una energía que nosotros vamos a aprovechar que ahorita con el reglamento orgánico las empresas se ven en la obligación del aprovechamiento de ese recurso y la propia monetización para el soporte y la garantía de la confiabilidad operativa de nuestros campos».
En relación con la propiedad de la reserva probada de petróleo, comentó: «Los convenios o los acuerdos que se suscriben en el marco de esta relación binacional están dentro de esa estructura comercial que son los llamados CPPH (Contrato de Participación Productiva de Hidrocarburos) […]. La propiedad sigue siendo indiscutiblemente, inalienablemente de los venezolanos. Nuestra Constitución así lo garantiza. En este esquema de acuerdos de CPPH, en este caso es un acuerdo comercial donde PDVSA, que es la operadora estatal venezolana, hace una alianza comercial con un privado para que traiga inversión traiga tecnología».
Al preguntarle por la producción petrolera, afirmó: «Nuestra producción hoy día está por encima del 1 200 000, estamos en 1 236 000 barriles de petróleo diario y eso sigue en escala sostenida de incremento. Nuestra producción, al cierre de este año, se prevé que estemos sobre los 1 400 000 barriles; y en el caso de lo que significan estos convenios para el tema del incremento de producción, bueno, del acuerdo que se suscribió en este último y reciente esquema de estos 17 campos, solo esos campos van a aportar al sistema más de 1 500 000 barriles de crudo».
De cara a la fuerza laboral requerida, opinó: «Nosotros tenemos una fuerza laboral muy calificada, muy preparada con una experiencia en un know how de más de 100 años de historia petrolera. Con estos convenios, así como otros acuerdos y otros contratos, está retornando también fuerza laboral especializada que se formó en nuestras universidades y que en este momento estaba haciendo vida y desarrollando otros proyectos al a lo largo de todo el mundo, pero que hoy retorna a Venezuela a colocar su conocimiento, su capacidad y su experiencia justamente al servicio y al incremento de producción de cada uno de esos campos».
Para finalizar, y al pedirle un mensaje para los venezolanos considerando la situación actual de la industria petrolera, precisó: «El mensaje es a que cada uno de los venezolanos se sume a esta reconstrucción, a este renacer de Venezuela, a todo lo que significa el crecimiento y la oportunidad para que tengamos un país unido, próspero, donde todos y cada uno de los venezolanos se encuentren y podamos nosotros –en la medida que pongamos nuestro trabajo, nuestro corazón al servicio de la patria- de esa misma manera nosotros vamos a sentirnos felices y vamos a sentirnos complacidos del esfuerzo y el sacrificio que cada uno de nosotros está colocando sobre el terreno para poder apalancar y hacer crecer a la patria tan hermosa que nos tocó que es Venezuela».
JOHN MAGDALENO
Al abordar el impacto del acuerdo petrolero con Estados Unidos, el politólogo dijo: «La interrogación que todo el mundo se hace en este momento es, bueno, en qué medida esto puede contribuir a una genuina recuperación del país. Y esto no se puede ver en lo inmediato. Segundo, será eficaz, es decir, se hará efectivamente, pero también contribuirá al logro de algunas metas de buen modo. Bueno, también es algo que se evaluará en lo sucesivo y luego, contribuye a la legitimación de las autoridades. ¡Ah!, este es un problema más complicado porque eso obviamente tiene relación con otros factores».
En cuanto a las expectativas de cambio de la gente, manifestó: «El riesgo que se corre en el corto plazo, es decir, este año, es que, si no se ven algunas mejoras sustantivas, por ejemplo, señales claras de estabilización macroeconómica, una reducción significativa de la tasa de la inflación, ¿sí? Obviamente un comportamiento de la tasa de cambio mucho más estable en el tiempo, para señalar solo algunas variables críticas de esta coyuntura, si no hay una mejora sustantiva, bueno, puede estar ocurriendo lo que ya están registrando las encuestas, una expectativa crecientemente insatisfactoria o insatisfecha, mejor dicho, porque no se ven realizaciones, vamos, que tengan impacto económico de corto plazo para la familia y para los venezolanos».
Sobre la necesidad de unas elecciones, expresó: «Lo que yo creo que no nos podemos permitir es el lujo de iniciar un episodio democratizador, es decir, inaugurar una democracia para que dure muy poco […]. Tenemos que elegir entre dos opciones: Queremos una elección que, en efecto, se funde un régimen democrático que tenga alguna probabilidad de perdurar en el tiempo y que sea de calidad, por cierto, que también es importante, una democracia de mayor calidad que la experiencia precedente, que la experiencia democrática precedente; o nos apuramos haciendo una elección para legitimar autoridades que puede que no sostengan el régimen democrático. Es decir, puede que sea un episodio fallido y esto es muy serio».
Para concluir, considera que en Venezuela todavía no se han dado señales de una transición democrática y lo justificó así: «¿Qué es una transición a la democracia? Y con esto cierro: Un proceso en el que se acumulan restituciones de garantías. ¿Por qué? Porque usted necesita ofrecerle garantías a aquellos que van a disputarle el poder a usted. Es decir, la democracia le permite eso, que usted tenga la oportunidad de disputar el poder, de hablar, de opinar, de expresarse, de influir en la opinión pública, de ser un contradictor leal con las reglas de juego democráticas, esto es lo que se llama oposición leal. Sí, yo estoy en desacuerdo con usted, planteo mi disidencia, compito por el poder, lo disputo, pero en el marco de las reglas de juego democráticas, entonces requiere construir un conjunto de condiciones institucionales que no existen en la Venezuela de hoy».
