Kapüy mostrará su mezcla de lo nuestro con lo internacional
Por: Eduardo Chapellín
Kapüy es un ensamble que tomó su nombre del dialecto pemón, que según citaron sus integrantes principales, Jhos Colmenares y Miguel Aom, esm como “llaman a la luna… Como nosotros combinamos sonidos venezolanos, nos gustó la idea de llevar un nombre que representara de alguna manera alguna parte de Venezuela”.
Y hablando de luna se presentarán este miércoles 27 de mayo, desde las siete de la noche, en el Centro Cultural de Arte Moderno en La Castellana de Caracas.
Jhos y Miguel son cuatristas y cantantes. Esta noche se apoyarán en la base del bajo de Premmlin Villamizar y batería de Fernando Sanoja con el percusionista Adrián Peña, siendo invitadas la maraquera Paola Mendoza y la cantante Stephanie González.
Este dueto ama la música venezolana, además de la gran curiosidad por el rock, el jazz, el pop y el world music.
“Nosotros no nos enfocamos en un solo tipo de música venezolana; sino que tomamos ritmos nacionales. Puede ser el merengue, puede ser un vals, una zuliana y otros más. Y esto lo escribimos canciones. Sobre estos ritmos, con una estructura, podría decirse, un poco más pop. Entonces es una combinación de ritmos venezolanos con estructuras que quizás se salen de lo tradicional. Por eso digo que no estamos específicos en un género venezolano, porque hacemos música inspirada en esos ritmos”, argumentó Miguel Aom.
Sobre los arreglos, agregó Aom que “yo compongo por lo menos la mayoría de los temas, pero obviamente yo se los muestro a Justin, quien es guitarrista también, aparte de ser cuatrista, le añade diferentes cosas con la guitarra. Digamos que él repiensa el arreglo, él viene y le agrega su parte. Y después, cuando ya tenemos una idea en conjunto, un arreglo más hecho como a dúo, como pensado por los dos, (2:22) es que vamos ya a la parte de agregarle los otros instrumentos (2:27) o si hace falta invitar a una cantante o un cantante, (2:31) o si lo cantamos nosotros mismos. (2:32) Digamos que la composición mayormente la he hecho yo, (2:35) pero el proceso del arreglo es algo más en equipo.
En cuanto a la presentación de los temas, Jhos Colmenares precisó: “Lo más probable es que vayamos sacando los temas como sencillos, uno por uno, y después hacer como una presentación de un disco. Todavía no sabemos si va a ser EP o si va a ser un disco con más canciones. Sí, pero de que lo vamos a hacer, lo vamos a hacer. Y en este concierto vamos a tocar muchas de esas canciones, que van a ser parte de ese proyecto. Es decir, temas originales.
DÚO DINÁMICO
Aprendiz de su propia madre, Miguel Aom (Carora, estado Lara, 2002) es cuatrista y cantante, alumno del Conservatorio Simón Bolívar y participante en cátedras de Edward Bogado, Wilmer Álvarez, Cheo Hurtado, Edward Ramírez, Jorge Torres, Gonzalo Grau, Rafa Pino y Álvaro Paiva. Es integrante de dos agrupaciones pertenecientes a El Sistema: la Orquesta de Música Venezolana Simón Díaz y el Sistema’s Fusion Ensemble. Ha sido finalista en 2024 y 2025 de La Siembra del Cuatro. Su talento lo ha llevado de gira a Riad, Arabia Saudita, así como a la Feria Internacional del Turismo en Madrid y al festival Harpes au Max en Ancenis, Francia. Grabó un EP titulado Clásicos venezolanos (2024) junto a Alis Cruces y participó en dos temas de la obra TDR: Taller de repertorio venezolano (2025), producido por Jorge Torres.
Jhosttyn Colmenares (Guanare, estado Portuguesa, 2003) comenzó a estudiar formalmente cuatro venezolano a los 9 años de edad en el Ateneo Popular de su ciudad natal con el profesor Eleazar Valderrama, antes de ingresar al programa Alma Llanera de El Sistema, donde conoce a otro maestro, Luis Guillermo Torrealba. De participar en El Silboncito de Oro y el Festival de Música Llanera El Silbón, pasó a ocupar el rol de solista y arreglista con la Orquesta Sinfónica Juvenil de Guanare, bajo la batuta de Enluis Montes, Oscar Bejarano y Lenin Sulbarán. A partir de 2024, tras su traslado a Caracas, integra la Orquesta de Música Venezolana Simón Díaz. También participó en La Siembra del Cuatro, donde obtuvo un segundo lugar.
Al involucrar voces, Kapüy supone una variante dentro del movimiento de inspirado en la esencia folclórica de lo que va del siglo XXI, que ha sido muy profuso en ensambles instrumentales. Su visión es cosmopolita y propone la sofisticación de los géneros tradicionales.
