Día del Nacional del Caficultor y Caficultora: más de 1 500 nuevas familias avanzan hacia la caficultura agroecológica
En el marco del Día Nacional del Caficultor y Caficultora en Venezuela (que se celebra cada 24 de abril), el proyecto “Manejo integrado de paisajes de uso múltiple para el desarrollo sostenible de los Andes Venezolanos”, ejecutado por el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, con el apoyo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y financiado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés) resalta los avances de su Programa de Asistencia Técnica y Extensión Agrícola; iniciativa que lleva tres años de funcionamiento en alianza con la Corporación Venezolana del Café (CVC) -ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Agricultura Productiva y Tierras- , y tiene como propósito fortalecer las capacidades de las familias productoras, para transitar hacia agroecológica.
El programa ha brindado atención técnica directa a más de 1 500 productores. En sus propias unidades de producción, el personal técnico de CVC ofrece y asesoría especializada para optimizar el manejo de los cultivos y garantizar la calidad del grano de café desde su origen.
Este acompañamiento en terreno ha transformado la visión del productor, como lo expresa Alexis Valladares, del sector El Mosquito, en el estado Portuguesa. Resalta que la clave ha sido llevar el conocimiento a la praxis: “Las inquietudes que se nos presentan siempre tienen respuesta. Gracias a sus recomendaciones, logramos obtener suelos sustentables, sanos y con plantas fuertes”. Efraín Martínez comparte la percepción de Valladares. “Ahora contamos con técnicos que ‘viven’ en el campo, lo que permite que produzcamos con una conciencia ambiental, que antes no era prioridad”.
Como parte del compromiso con la restauración de ecosistemas, en el marco del proyecto se han distribuido de más de 300 kilogramos de semillas de café variedad Monteclaro (F1) a productores, en lo que va de 2026. Estos insumos, destinados a la restauración de tierras agrícolas degradadas, han beneficiado a más de 150 familias. Con ellos, han desarrollado y establecido viveros familiares, promoviendo la fundación de cafetales con material genético de alto valor sensorial, para así alcanzar estándares superiores de café de especialidad y mejorar la rentabilidad de las parcelas.
El éxito de esta renovación genética está estrechamente ligado a modelos agroforestales. Violeta Rodríguez, del Caserío Santa Rosa, en el estado Lara, explica cómo está recuperando sus terrenos bajo este enfoque: “Estoy procesando mi semilla Monteclaro bajo un enfoque totalmente agroecológico, sembrando en un terreno que estamos recuperando con un sistema de sombra de plantas forestales, como son los chachafrutos y guamos”.
La conformación de 16 Escuelas de Campo (ECA), en el marco del proyecto, ha fortalecido las capacidades en comunidades de Mérida, Barinas, Trujillo, Portuguesa y Lara, logrando el establecimiento de centros de producción comunitarios, también conocidos como biofábricas. En estos espacios, las y los productores elaboran sus propios insumos y fertilizantes, con materiales biológicos y orgánicos, reduciendo progresivamente la dependencia de agroquímicos y disminuyendo los costos de producción.
César Mendozal caserío El Cielito, en Portuguesa, destaca la organización comunitaria lograda. “Ya nos hemos organizado 20 productores y estamos avanzando en un proyecto de café de especialidad”, señala.
Con el trabajo de estas escuelas, se contribuye al logro de los objetivos de los vértices 2 y 7 (sembrar la vida y producción para la vida, respectivamente) de la Gran Misión Madre Tierra Venezuela.
Actualmente, la apuesta por la caficultura agroecológica es una estrategia de resiliencia. Al enfocarse en atributos sensoriales excepcionales, los productores acceden a precios diferenciados, y posicionan a Venezuela en mercados de especialidad. Este cambio de paradigma, impulsado por procesos de postcosecha controlada, permite que el café venezolano sea un producto de identidad única, capaz de dinamizar la economía local y preservar la cultura cafetalera con estándares de excelencia global.
Asimismo, en el marco del Año Internacional de la Agricultora, el Paisajes Andinos rinde tributo al rol protagónico de las mujeres, con el lanzamiento del concurso de Mujeres Caficultoras de los Andes. Esta iniciativa, que mide la calidad del café de esta zona del país, busca visibilizar el liderazgo femenino en la gestión de fincas y la transmisión de saberes agroecológicos. El concurso es una plataforma de empoderamiento que reconoce cómo la sensibilidad y el rigor técnico de la mujer andina son motores para la sostenibilidad y el prestigio de los cafés de especialidad en la región.
En este Día Nacional de la Caficultora y Caficultor, el proyecto y Corporación Venezolana del Café reafirman su compromiso de seguir trabajando junto a las comunidades productoras, reconociendo su labor fundamental en el desarrollo agrícola nacional y apostando por un modelo de producción de café que integre la calidad, la rentabilidad y la conservación de la biodiversidad.
