FAO y CERF contribuyen con reactivación de la economía familiar en Apure después de las inundaciones
En el marco del proyecto “Medios de Subsistencia Agrícolas de Emergencia para las Comunidades Afectadas por las Inundaciones”, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), con apoyo del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia de las Naciones Unidas (CERF, por sus siglas en inglés) y de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), y en coordinación con la Gobernación del estado Apure, inició la distribución de pacas de heno a pequeños productores de la entidad, con el propósito de reducir el riesgo de mortalidad animal y salvaguardar los medios de vida ganaderos afectados por las lluvias y crecidas de los ríos.
Las inundaciones ocurridas en 2025 han limitado la disponibilidad de pastos, comprometiendo la alimentación del ganado y afectando a las familias rurales que dependen de la actividad pecuaria para su subsistencia. Ante este escenario, la provisión de alimento para animales evita pérdidas en los hatos, estabiliza la producción ganadera y contribuye a la recuperación temprana del sector.
En total, se distribuyeron 260 pacas de heno, cada una con un peso cercano a los 300 kilogramos, lo que se traduce en aproximadamente 78 000 kilogramos de alimento. Esta asistencia llegará a 260 pequeños productores de ganado doble propósito (leche y carne) ubicados en los municipios Biruaca, Pedro Camejo y Achaguas, zonas especialmente afectadas por las inundaciones.
La entrega de pasto permitirá mantener la condición corporal del ganado en un momento donde el acceso a forraje natural se encuentra comprometido, reduciendo así el riesgo de enfermedades, debilitamiento y mortalidad asociada al estrés por inundaciones.
Esta acción se complementa con jornadas de atención médica veterinaria realizadas junto al Instituto Nacional de Saud Agrícola Integral (INSAI), que incluyó la aplicación de vitaminas, vacunas contra fiebre aftosa, clostridium (bacteria que causa afecciones intestinales) y rabia; así como la dotación de herramientas, insumos y semillas para la producción agrícola. Estas acciones contribuyen a proteger los medios de vida esenciales y a garantizar que las familias puedan retomar sus actividades agrícolas y pecuarias en el menor tiempo posible.
“Con este alimento podemos mantener nuestros animales mientras se recuperan los pastos. Así evitamos que se enfermen o que se nos mueran por falta de comida. Nosotros vivimos de la ganadería, y cuando el ganado se pierde, se pierde el trabajo de toda la familia”, señala María Mosqueda, participante del proyecto.
Estas iniciativas se enmarcan en el compromiso de la FAO de apoyar la resiliencia de las comunidades rurales y se vincula directamente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente; Hambre Cero, al contribuir a la seguridad alimentaria y proteger la producción agropecuaria local.
Estas acciones buscan contribuir con las comunidades apureñas para enfrentar los efectos de las inundaciones, fortalecer su resiliencia y salvaguardar sus medios de vida frente a futuras emergencias, en colaboración con las autoridades y comunidad local.
