Comunidades costeras venezolanas se unen a la ciencia para proteger sus humedales
En el Día Mundial de los Humedales, Venezuela reafirma su compromiso con la conservación de estos ecosistemas vitales que sostienen la seguridad alimentaria y la biodiversidad del planeta.
A través del Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por sus siglas en inglés); el país fortalece la gestión integral de cinco áreas protegidas marino costeras, con especial atención al Refugio de Fauna Silvestre Cuare, en el estado Falcón, primer Sitio Ramsar de Venezuela —designación otorgada por la Convención sobre los Humedales a ecosistemas de importancia internacional por sus características ecológicas, botánicas, zoológicas o hidrológicas—.
Los humedales actúan como amortiguadores naturales frente a inundaciones y sequías, almacenan carbono y constituyen puntos críticos de biodiversidad. Sin embargo, enfrentan presiones crecientes como la expansión urbana, la contaminación, la agricultura intensiva, el cambio climático y las especies exóticas invasoras. Según la Convención sobre los Humedales, la extensión global de los humedales ha disminuido más de 64 % durante el siglo XX.
Guardianes de un patrimonio natural y cultural
El Refugio de Fauna Silvestre Cuare, designado Sitio Ramsar en 1988, colindando con el Parque Nacional Morrocoy. Con una extensión de casi 12 000 hectáreas, incluye ambientes acuáticos como el golfete de Cuare y las albuferas (lagunas costeras de agua salobre separadas del mar por barras de arena), así como un sector terrestre en el cerro de Chichiriviche y cinco cayos en su parte insular.
Su importancia radica en ser un área rica y variada que sirve de refugio y zona de cría para diversas especies de peces. Es una de las principales áreas de alimentación de flamencos en el sur del Caribe, y el segundo sitio de nidificación más importante para la corocora roja en las costas de Venezuela. Alberga especies amenazadas como el caimán de la costa y varias tortugas marinas.
Carmen Beatriz Arias, vocera principal del Consejo de pescadores, pescadoras, acuicultoras y acuicultores de Punta de Mangle, conoce cada rincón de Cuare. Ha visto crecer a familias enteras gracias a las ostras y la pesca artesanal que este refugio proporciona.
«¡El Refugio nos ha dado tanto! Muchas familias salieron adelante gracias al comercio de ostras y pescados. Aquí se da un pescado muy sabroso, de la familia de los lebranches, que nosotros llamamos ‘pataruca’, y también tenemos la ostra de mangle y la de mina», comparte Carmen Beatriz.
Pero la tranquilidad de estas aguas enfrenta un desafío: la presencia del coral blando invasor Unomia stolonifera. «Sabemos que ese coral invasor está en el Refugio, pero lejos, hacia afuera, hacia los cayos. En el golfete, gracias a Dios, no hay. Por eso participamos del proyecto; vamos a las reuniones y actividades porque queremos educarnos sobre eso», explica.
Ciencia comunitaria para la conservación
El Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo ejecuta el proyecto «Fortalecimiento de la gestión para combatir las amenazas de las especies exóticas invasoras acuáticas en Venezuela«, con la asistencia técnica de la FAO y el apoyo financiero del GEF. Comunidades pesqueras se han unido a científicos y autoridades ambientales para enfrentar la amenaza de las especies exóticas invasoras.
La iniciativa desarrolla protocolos de monitoreo y control ante la presencia del coral blando invasor Unomia stolonifera, que afecta una pequeña área del Refugio de Fauna Silvestre Cuare, así como en otras áreas protegidas marino-costeras, como los parques nacionales Mochima (estados Anzoátegui y Sucre), San Esteban (estado Carabobo), Henri Pittier (estado Aragua) y Morrocoy (estado Falcón).
Las mesas técnicas integran a pescadores, pescadoras y autoridades bajo el enfoque de ciencia abierta, fortaleciendo capacidades institucionales y comunitarias para prevenir, detectar y controlar especies invasoras que alteran el equilibrio natural.
«Nosotros debemos ser guardianes del Refugio, como lo hicieron nuestros padres y abuelos. Conservar Cuare es conservar nuestra identidad y nuestro futuro para las generaciones que vienen», afirma Carmen Beatriz.
En el marco del Año Internacional de la Agricultora, la Organización reconoce y visibiliza el rol fundamental de las mujeres en las comunidades pesqueras y costeras como guardianas del conocimiento ancestral sobre los ecosistemas marinos, recolectoras de recursos y protagonistas clave en la conservación de la biodiversidad y de la seguridad alimentaria.
El proyecto, que se enmarca en la Gran Misión Madre Tierra Venezuela, beneficiará a más de 19 000 personas en los próximos cinco años, fortaleciendo los medios de vida de las comunidades pesqueras y promoviendo la participación activa del poder popular en la gestión de los ecosistemas.
Inversión para el futuro
Venezuela cuenta con cinco sitios Ramsar que abarcan más de 260 000 hectáreas. Incluyen, además del Refugio de Fauna Silvestre Cuare (estado Falcón), la Laguna de Tacarigua (estado Miranda), el Archipiélago Los Roques (Dependencias Federales), la Laguna de la Restinga (estado Nueva Esparta) y la Ciénaga de Los Olivitos (estado Zulia).
Conservar los humedales es fundamental: restaurarlos cuesta significativamente más que protegerlos. La FAO mantiene su compromiso de acompañar a Venezuela en la implementación de estrategias de largo plazo para la conservación de la biodiversidad marina y el desarrollo sostenible de las comunidades costeras. Este esfuerzo contribuye al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 13 (Acción por el Clima), 14 (Vida Submarina) y 15 (Vida de Ecosistemas Terrestres), así como al Marco Estratégico de la FAO 2022-2031, en su prioridad Mejor Medio Ambiente.
