«Flow» muestra cómo trabajar unidos por el bien común
Por: Eduardo Chapellín
Flow, de entrada, es una película que cautiva desde las primeras tomas. No es una historia para reir, sino para reflexionar, aunque las vicisitudes que padecen un grupo de animales para sobrevivir, luego de una devastadora inundación, atrapan a grandes y niños.
Es una coproducción de Letonia, Francia y Bélgica, dirigida por el letón Gints Zilbalodis y escrita por el mismo Zilbalodis y Matīss Kaža. Destaca que en esta animado no hay diálogos de humanos en ningún momento, sino los sonidos de los animales en peligro, que aunado a las canciones escritas y compuestas por el mismo Zilbalodis y Rihards Zaļupe, crean una expectativa permanente para ver qué sucederá al final.
Y si a esta situación le agregamos una seductora animación completamente renderizada con Blender, un sofware libre y de código abierto, uno se siente como en un sueño que te lleva sin descanso, pero con mucha esperanza, hacia mejores derroteros.
De ahí que sus nominaciones al Oscar como mejor animado y en el renglón de cinta extranjera, son más que merecidas, aunque no gane alguno. Eso sí, en diversos festivales internacionales ha sido aplaudida y se ha quedado con varios premios.
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La historia se centra en un gato, un perro labrador, un mono, un avestruz y un chigüire que, por diversas circunstancias, deben montarse en un bote para sobrevivir y, en este viaje con muchas sorpresas, aprender a compartir y trabajar en equipo por el bien de todos.
Es una especie de versión del “Arca de Noe”, pero sin un jefe que dice quién se monta o no, sino que apuesta al “aquí entramos todos”. La no presencia de humanos se puede justificar porque ya estaban alertados del devastador tsunami que se aproximaba y, dicho en lenguaje coloquial, dejaron el “pelero”.
Y esto centró la historia en los animales de diversas especies, siempre afectados por la vorágine destructiva del “homo sapiens”, que muestran ese necesario trabajar por la conservación de la vida, no importando cuál sea la especie, al compartir ese objetivo. La escena final de este hermoso e imprescindible animado, resume lo que buscaban los autores de este gran trabajo para toda la familia (y aquí si está bien acertada esta muy manoseada frase).
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